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Hábitos dietéticos e Higiénicos en el embarazo

7 Ago

Hábitos dietéticos e Higiénicos en el embarazo

Una vez que una mujer comunica que está embarazada una de las primeras frases que suele escuchar es “pues ya no puedes comer jamón” y es una de las preguntas más frecuentes que escuchamos en nuestras consultas durante la primera revisión de la gestación. Pero ¿esto es cierto? ¿puede una mujer embarazada comer jamón o no puede?

Hay mujeres que no lo prueban durante toda la gestación y otras que si. Una gran mayoría lo congelan previamente por debajo de -22º durante al menos 10 días.

La SEGO, Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, afirma que una mujer embarazada si puede comer jamón siempre y cuando el producto haya pasado por una cadena de producción controlada por Sanidad.

Sin embargo no es necesario congelar el jamón siempre y cuando cumpla una serie de condiciones. La SEGO, Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, ha investigado en este sentido y afirma que una mujer embarazada si puede comer jamón siempre y cuando el producto haya pasado por una cadena de producción controlada por Sanidad. Lo que no debe comer es jamón ni ningún tipo de embutido de matanza popular del pueblo porque aunque el cerdo si haya pasado los controles, no se ha analizado cada parte del animal para comprobar si tiene toxoplasmosis.

Un estudio publicado en el año 2016 por investigadores de las universidades de Granada y Valencia concluían que el método tradicional de salado y curación en la producción del jamón asegura la total eliminación del parásito, siempre que se respete el periodo de maduración que marca la normativa vigente.

En resumen podemos decir que una mujer embarazada puede consumir jamón serrano siempre y cuando haya sido elaborado bajo los controles de Sanidad, y cuanto mejor sea la calidad del producto, mejor. Si congelarlo da mayor seguridad y la mujer se queda más tranquila también puede hacerlo aunque no sea necesario si el producto viene de la cadena de producción adecuada.

¿Qué ocurre con otros alimentos crudos no curados?

Durante el embarazo si se debe evitar el consumo de carne cruda o poco hecha en general por el riesgo de contraer toxoplasmosis. El consumo de lácteos crudos tiene también riesgo de infección por listeria, aunque lo más normal es que los productos lácteos que encontramos en las tiendas hayan sido sometidos a un proceso de esterilización y pasteurización. Hay que prestar especial atención a algunos quesos elaborados a partir de leche cruda, que las embarazadas si deben evitar.

¿Se puede consumir pescado crudo durante la gestación?

En el caso del pescado crudo, como el shusi o los boquerones en vinagre, si se pueden comer siempre y cuando nos aseguremos que ha sido previamente congelado tal y como obliga la ley española.

El gran peligro del pescado crudo es el anisakis, que se elimina cociendo el pescado o bien congelándolo previamente durante al menos 48 horas por debajo de los -30º y sin que se haya roto la cadena de frío. Es importante acudir a un buen restaurante y en el caso que no nos puedan asegurar que el producto haya sido así tratarlo, mejor dejarlo para después del embarazo.

¿Qué ocurre con el pescado azul?

El pescado azul sí está recomendado durante el embarazo por su aporte de ácidos grasos omega 3. Los más recomendados son los de tamaño pequeño como sardinas, salmón, boquerones… pero se debe controlar el consumo de los pescados azules de gran tamaño como el atún rojo o el emperador por la presencia elevada de sustancias tóxicas como el mercurio, pero consumiéndolo una o dos veces al mes no conlleva ningún peligro.

Liquidos

Una buena hidratación es siempre importante, y en el caso de la mujer embarazada más. Lo mejor que puede beber es agua, y en ocasiones especiales tampoco es necesario rechazar una cerveza sin alcohol o una copa de vino. Es una etapa en la que mujer debe cuidarse y el consumo de estas bebidas siempre debe hacerse con sentido común.

Alimentos preparados y comida rápida.

Estos productos no son buenos ni para la mujer embarazada ni para nadie. La comida preparada contiene niveles altos de arsénico, grasas trans y conservantes.

En conclusión podemos decir:

  • Es seguro comer jamón durante el embarazo siempre y cuando sea un producto que ha pasado los controles de calidad.

  • No se debe comer carne cruda sin proceso de curación.

  • El pescado es conveniente congelarlo previamente.

  • Lo mejor para hidratarse es el agua, sin rechazar ocasionalmente una copa de vino o una cerveza (mejor sin alcohol).

  • La mejor alimentación es nuestra dieta mediterránea: verduras, fruta, huevos, legumbre y proteína.

  • Como todo en la vida, siempre debe primar el sentido común

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Dr. Guillen

Medico Especialista Obstetricia y Ginecologia

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